“Un libro quemado”, textos periodísticos de Alfonsina Storni

“Un libro quemado”, textos periodísticos de Alfonsina Storni

Recientemente publicado, Un libro quemado, una antología ordenada temáticamente de textos periodísticos de Storni, propone volver a mirar (re/conocer) a aquella intelectual, trabajadora y feminista de la época del Centenario y el tranvía

Desde estas columnas, Storni hace uso de la ironía, la sátira y la parodia para abordar las problemáticas que refiere y a las lectoras que interpela. Y también lo aprovecha para incluir temas políticos y polémicos: la candidatura a diputada de Julieta Lanteri, fundadora del Partido Feminista Nacional, o la huelga de las telefonistas que exigían mejores condiciones laborales. Atrincherada en un seudónimo de género neutro (Tao Lao) sus textos despliegan formas y temas alternativos a lo esperable en esas columnas de consejos destinadas a profundizar un modelo de mujer con el que Alfonsina tensionaba.

Un libro quemado se organiza temáticamente en seis partes: “Modelando feminismos” reúne artículos en los que Alfonsina aborda la temática del movimiento feminista, que en aquella época entabla demandas civiles y políticas, como la de las incapacidades relativas de las mujeres, derivada de un artículo del Código Civil que las imposibilitaba de manejar su dinero (aunque trabajaran). En “Urbanas y modernas” la mirada sagaz de la cronista identifica diversos tipos de mujeres que circulan por la ciudad: las recién llegadas e ingenuas, las consumistas, las simuladoras, y otras personajes que vale la pena (re)conocer.

También hay una sección en este libro quemado para la mirada de Storni sobre las “Lectoras y escritoras” con artículos que incluyen una perspectiva sobre el propio trabajo de escribir (y el consabido desencuentro entre el ejercicio de la escritura poética y el dinero) hasta el rol de la mujer como lectora, en un artículo notable en el que cataloga a las damas que frecuentaban librerías, sus gustos y sus elecciones. En este apartado se puede leer una sagaz nota sobre las poetisas latinoamericanas, en la que Storni recorre la producción de Juana de Ibarbourou, Gabriela Mistral y Delmira Agustini, y traza una línea de tradición y herencia en la que se incluye.

En la sección “Mujeres que trabajan” los artículos reunidos recorren las ocupaciones femeninas de esos años, iluminando desde aquellas actividades que carecían de cualquier calificación (lustradoras de muebles, ilustradoras de tarjetas, costureras, y entonces el diálogo con Carriego) hasta otras como las manicuras, dactilógrafas y maestras, sin dejar de lado el exquisito texto sobre las manicuras, donde dice: “Bien haya, pues, por las manicuras que se mantienen a media elevación – obsérvese que las manos penden más o menos hasta la mitad del cuerpo – y que han sabido hallar el medio de ganar su vida con un arte que, si no iguala la de los enceguecidos artífices del Renacimiento, contribuye a la belleza exterior y al brillo de la vida – el brillo, desde luego. Y qué perfecta armonía la de este modesto y lucrativo oficio con el deseo de los defensores de la feminidad hasta en las tareas que la vida impone a la mujer moderna”. Publicado en La Nación en abril de 1920, y en el furor actual de uñas esculpidas y estampadas, valga para subrayar la vigencia de la escritura de Storni

Y el festín continúa, porque Un libro quemado ofrece también una mirada para ellos. En “Masculinidades” (¡y vaya actualidad del tema!), la antología reúne textos que hablan del “amo del mundo”, en los que la autora dice –entre otras cosas- que “el papel de proveedor del varón ha sido resquebrajado por las crisis económicas y el avance de las mujeres en diversos terrenos profesionales”. ¿Pasaron cien años o la mirada sagaz de Storni se actualiza a cada momento?

Para cerrar, el capítulo final de este libro (que no debe ser nunca quemado, ni olvidado), se refiere a “Rituales e instituciones” y reúne textos que problematizan ciertos protocolos sociales relativos al matrimonio, el noviazgo y el deseo. Fuego, pasión de las ideas y las palabras y la revalorización de la columna de opinión y el ensayo no sólo como género sino como oportunidad de ejercer una mirada cuestionadora, inteligente, disruptiva en una época fundacional para la modernidad urbana.

Sobre esta edición

Un libro quemado ha sido publicado por la Editorial Excursiones, una editorial independiente que incluye en sus libros obras plásticas de artistas locales contemporáneos. En cada entrega, dos postales troqueladas reproducen parte de la obra de algún artista plástico actual, mientras que en la solapa de contratapa se puede leer su breve biografía. En esta oportunidad, acompañan los textos de Storni, dos trabajos de Pablo Lozano